Pues aquí estoy. Casi por obligación. Hace un año, con el mono por las nubes tras cerrar el periódico, decidí abrir un blog para escribir y opinar de la misma manera que lo había hecho durante muchos años atrás. Ese blog, parvasytrillos.blogspot, pasó a mejor vida por dejadez, me embarqué en otras aventuras y ahí quedó.
Ahora necesito contar con uno y trabajar en él. Imperativo legal. Pero tengo que reconocer que me entraron escalofríos. ¿Un blog yo? No creo que a nadie le interese mi vida, ni mis historias, ni lo que pienso, ni cómo escribo...me da vergüenza escribir sobre mí, sobre mis gustos o de la última tontería que me pasa por la cabeza. Pero como espero que este blog no lo lea ni Dios, me tiro de cabeza. Cuando cumpla con mis obligaciones académicas, ya veré qué destino tiene...
Así es que ya que tengo que crearlo, escribiré de lo que me plazca, de lo que me gusta. De mis maravillosos viajes, los que he hecho y los que me quedan por hacer; de mi pasión por el periodismo, de mis alegrías y de mis decepciones, del campo, de agricultura y ganadería, de la fotografía, del placer de comer en buena compañía, de esas sobremesas eternas entre risas y charlas serias y de lo privilegiada que me siento, pese a todo, por estar rodeada de personas que me quieren. Sin ninguna pretensión, salvo la de buena alumna que le gusta cumplir con sus responsabilidades. Y ya puesta, por orgullo y amor propio, intentaré que sea lo menos chapucero posible.
Inaugurado queda.
(En El Hierro, Valverde)
